La hipertensión arterial: una compleja patología tratable con AbeemedHypertension: Complex pathology treatable with Abeemed

Según  la  OMS  (Organización Mundial de la Salud),  la hipertensión arterial,  al igual que la diabetes,  son  las enfermedades sistémicas  que, cada vez más,  afecta  a pacientes de todas las edades.

Aunque  aún  sigue siendo  más usual en las personas que han superado los  65 años,  ya son preocupantes  las cifras de niños   y  adolescentes  que  la están empezando  a  padecer.

Particularidades  sobre la hipertensión arterial

Pero,  no todas son malas noticias.  En la actualidad,  es posible encontrar en el mercado un estupendo producto natural,  bastante efectivo para tratar  adecuadamente esta  peligrosa  enfermedad.

Se  trata del  Abeemed,   al cual nos referiremos en detalle  más adelante.  Eso sí,  es necesario  formular algunas precisiones.  De  una parte,  no  es un tratamiento  curativo.

De  otro  lado,  no es apropiado abandonar  el tratamiento médico  pero,  sobre todo,  el seguimiento  periódico  por parte del  facultativo de confianza.

Ahora,  para prevenir  o retrasar la aparición de esta compleja patología, es necesario educar a niños  y  jóvenes respecto de los hábitos de vida. Veamos por qué.

Los malos hábitos  alimenticios, la obesidad temprana  y   el sedentarismo,  entre otras variadas causas,  son determinantes  para que,  más temprano  que tarde, empecemos  a  padecer  de  la enfermedad.

La hipertensión arterial es  el aumento de la presión arterial de forma crónica.

Se le suele  denominar  “el asesino silencioso”, gracias  a  que puede estar presente en el organismo  sin ser detectado  hasta que,  por los chequeos  rutinarios  normales,   se diagnostique.

Ante la falta  de  una oportuna detección  o ante  un  mal tratamiento (si ya ha sido  diagnosticada),  esta patología  puede ser la causa  de variadas  complicaciones.

El infarto al miocardio  y  los  accidentes  cerebrovasculares,  como  la trombosis  o  los  derrames,  son  los  “principales enemigos”  de quienes  padecen de hipertensión arterial.

Ahora,  las primeras consecuencias de esta enfermedad  las sufren  las arterias,  que se empiezan  a  endurecer  ante el flujo continuo  de una presión arterial alta.

De otro lado pero en el mismo sentido,  tenemos que  las arterias  se van tornando más gruesas, dificultando el flujo de la sangre.  Esto es lo que se conoce como arterioesclerosis.

Las fabulosas  propiedades  del  Abeemed  para el tratamiento de la hipertensión

Como lo hemos anotado ya,  dos de las consecuencias de la hipertensión   arterial es el  engrosamiento  y  el endurecimiento de las arterias.

El  Abeemed  se obtiene  del veneno del aguijón de las abejas vivas,  llamado  apitoxina.  La gran cantidad de enzimas presentes  en esta sustancia,  le otorgan un gran  poder antiinflamatorio.

En tal virtud,  pues,  es la mejor de las opciones  para  aliviar  la inflamación de las arterias   que equivalen,  de alguna manera,  al engrosamiento  y  al endurecimiento  aludidos.

Con este  relativamente novedoso producto  que, dicho sea de paso,  no presenta  efectos  colaterales   ni  indebidas interacciones con  otros medicamentos,  se controlará esta afección

Un aspecto  adicional importante,  radica en que  la apitoxina,  concentrada en cápsulas  mediante el  Abeemed,  es un  excelente  producto para aliviar el dolor.

Algunos estarán pensando: ¿y qué relación existe entre  la hipertensión arterial  y  el dolor?   La respuesta es   sencilla,  clara  y contundente: los dolores de cabeza son de lo más recurrentes en los hipertensos.

Este producto natural  es,  además,  de lo más  efectivo  para muchas  otras afecciones,  tales como   la  artritis,  la artrosis, la osteoartritis  y muchas  otras más.

La  hipertensión arterial una compleja patología tratable con  Abeemed
Abeemed se obtiene del veneno del aguijón de las abejas vivas, llamado apitoxina.

No dude,  entonces,  en adquirir  el Abeemed   para  tratar  esta peligrosa enfermedad  y, de paso, prevenir sus  consecuencias más  dramáticas: los infartos  y  los  accidentes cerebrovasculares.

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